Creí que yo sola había inventado estos miedos, estas preguntas, estas inseguridades. Hoy pasando en limpio esta historia, puedo entender que más de lo que quería cambió.
No corro tan rápido, no puedo seguir los pasos de tus piernas. Necesito aún un poco de esa seguridad que me daban las primeras palabras, ese interés tan profundo, esa necesidad de presencia.
No puedo volar tan alto, no a este tiempo. Se que lo voy a hacer, se que puedo, pero no tan rápido. Soy de procesos largos, de tiempos lentos. Aún hay cicatrices en mi, que me recuerdan vidas a las que no quiero volver y para poder volar, no debo sentirlas más.
No es amor al pasado, es mi realidad. Nunca me caractericé por ser una persona confiada y correr no es mi fuerte. Hoy no me obligues a hacerlo.
Regalame un poco más de tu sensibilidad, no calles, no te alejes. No soy otra, no me obligues a serlo.
Ayer nos conocimos de una manera diferente y nos dimos profundidad, hoy las fichas en este tablero cambiaron, es diferente el juego, pero hay formas que no son necesarias perder... no, si para nosotros son importantes.
Si la profundidad y la conexión nos acerco, no nos alejemos con silencios superfluos.
No puedo aceptar tanto cambio junto, hoy no me obligues a correr. No ignores mis tiempos, mis pasos. Hoy mirame, reconoceme, abrazame... y respiremos.
.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario