Vas a darte cuenta que el camino es el correcto, cuando todo sea nuevo...
Y acá me encuentro de pie, frente a un espejo, mostrando todo mi ser.
Dejando atrás miedos intensos, sosteniendo unos tantos otros que no me son posible liberar hoy.
Me miro y me reconozco diferente, un poco más intensa que ayer.
Dejo caer ropas que ya no entran en mi cuerpo, ropas que no acarician mi piel, que tienen aroma antiguo.
Esta soy yo, con mi piel al desnudo, con mis cargas emotivas, con cicatrices que no logro distinguir si sanaron o no.
Con la piel seca, por tanta sed de amor.
Esta soy yo, con estrías en cada rincón del cuerpo, dejando al descubierto cada crecimiento abrupto de mi ser.
Esta soy yo, con la piel de naranja, por acostumbrar al alma a estancarse en lugares no deseados.
Con los senos pequeños, imperfectos, mostrando que algo de niña queda en mi.
Esta soy yo, con las caderas anchas y las piernas gruesas, gritándole al mundo que soy una mujer fuerte en cada paso.
Esta soy yo, entera, partida, volátil, estanca.
Esta soy yo, cayada, parlanchina, loca, común.
Esta soy yo, convencional, diferente, simple y no. Con serias carcajadas y océanos de llantos.
Esta soy yo, conformista y cambiante.
Esta soy yo, compleja, molesta, histérica, compasiva, paciente y no.
Esta soy yo, impulsiva y pensante, muy pensante y prejuiciosa. Algo distante y avasalladora.
Esta soy yo, insegura por demás, dudosa y convencida a la vez.
Soy mil caras de situaciones opuestas, soy especial e igual a cualquier otro.
Esta soy yo, desnuda ante un espejo, comprendiendo cada parte de mi. Aceptando cada rincón de mi ser. Conociendo cada curva de mi cuerpo, cada cambio en mi mente y cada sentir en mi interior.
Esta soy yo, desnuda, sosteniendo con inmensa fortaleza mis fragilidades.
Esta soy yo, entendiendo que muto, transformo, vuelo y descanso,
Esta soy yo, sin muros, ante mi y ante otro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario