domingo, 8 de abril de 2018

Perdonar



Cuerpo entero, que se siente fragmentado.
Cuerpo anestesiado, dormido, paralizado.
Cuerpo callado, cuerpo atragantado.
Cuerpo inflado, cuerpo rasgado.
Cuerpo seco, deshidratado.
Cuerpo ahogado en palabras, cuerpo apresado.
¿Dónde está el alma cuando el cuerpo se siente destrozado?
No es el cuerpo el fragmentado, el callado, el deshidratado, el apresado… no es el cuerpo. Es el alma que grita en silencio, es el alma que se siente apresada, es el alma que golpea fuerte, es el alma que se esconde bajo ese cuerpo.
¿Y por dónde empezar cuando es necesario sanar?
Cuesta dialogar, cuerpo y alma viven juntos, pero en soledad. Cuerpo y alma se aman, pero el pensamiento les dibuja barreras que nos les permite dialogar.
Cuerpo necesita movimiento, alma libertad.
Es necesario accionar, es necesario danzar la libertad, es necesario reencontrar, valorar y por sobretodo perdonar.
Es necesario escuchar, es necesario abrazar y no juzgar.
Ese afuera que parece amenazar, no es más que el reflejo del interior.
Es necesario llorar e hidratar, es necesario amar y alimentar.
Es necesario sanar
Es necesario…

-Mónica Devenuta