En estos largos once meses lo intenté cientos de veces, con el alma entera, con un dolor desgarrador, pero sin terminar de entender para o por que... logrando solo así recordar cada instante con melancolía.
Hoy supe ver que tiempo atrás mi dolor estaba teñido de una gota de rencor, no lograba perdonarte el abandono, el soltar mi mano, el ponerle un fin a este amor.
Todo este tiempo entendí tus motivos, supe que fue desde el cariño, evitando hacer mayor daño, pero aún así no lograba descansar mi corazón en paz.
Necesité llorarte mares de lagrimas, llenar mis noches de insomnio, emborrachar mis pensamientos y mi cuerpo, para que así no me doliera más.
Viaje lejos, muy lejos, buscando olvidar tu sonrisa... tu recuerdo.
Cuando por fin creí haber cambiado, la vida volvía a demostrarme con tiranía que necesitaba un tiempo más para sanar.
Te odie una y mil noches, te odie por tanto amor, te odie por tanto recuerdo, te odie por tanto vacío.Te odie con amor, sin entender ese odio.
Te culpé por haberme querido, por haberme dado el impulso para buscar dentro de mí esas ganas de vivir. Te culpé por esos años de alegrías, por esos años de crecimiento, de discusiones y de recuerdos.
Necesité llenarme de rabia, de dolor, de bronca, de vacío...y así convencerme que jamás iba a volver a amar... necesité llenarme de trabas internas, de distancias, de un corazón frío... para así resguardarme de mayor dolor.
Algo dentro mío sanó.
Hoy puedo escribirte estas lineas si dolor, sin rencor.
Hoy se que puedo perdonarte y perdonarme.
Hoy se que nuestra historia de amor terminó y que eso fue lo mejor para los dos. Hoy realmente lo se, hoy realmente cambié.
Hoy con el mayor de los amores y sinceridad,comprendiendo que no es necesario justificar, mi alma esta preparada para agradecerte y decirte adiós.

No hay comentarios:
Publicar un comentario